El éxito del Loco Milei tiene truco: sumar y restar. Y además sabía que en la gestión pública los verbos a conjugar eran: robar y malversar. Un gobernante debe conocer a su pueblo, y él sabía que su pueblo estaba harto de que le robaran
La gestión pública: ¿un modelo a seguir o una invitación al despilfarro?
Es sorprendente cómo la simple aplicación de principios básicos de gestión puede transformar una empresa pública en una entidad rentable. Aerolíneas Argentinas, tras años de pérdidas y mala administración, ha logrado revertir su situación implementando prácticas de gestión más eficientes y transparentes. Este cambio demuestra que, con una gestión honesta y responsable, las empresas públicas pueden ser viables y exitosas.
Pues no estaba tan loco ese tal Milei, peor claro:
- sobraban cincuenta directores que cobraban una pasta gansa,
- también sobraba un 15% de empleados que se pasaban el día sin mucho que hacer o haciendo cosas que no tenían utilidad,
- y el chollo de ir gratis en 1ª clase el billete de vuelo de miles de familiares de los pilotos.
Y ¡milagro! dejó de tener pérdidas y de costarle dinero al ciudadano.
La administración desleal: un mal endémico en las empresas públicas
En España, el Código Penal tipifica como «administración desleal» la apropiación indebida de bienes en el ámbito empresarial.
Este delito se manifiesta de diversas formas, desde el desvío de fondos hasta la contratación de familiares y amigos en puestos innecesarios, prácticas que, lamentablemente, son comunes en muchas entidades públicas.
La falta de controles rigurosos y la ausencia de consecuencias efectivas perpetúan este círculo vicioso de despilfarro y corrupción.
El caso de Renfe, Paradores y Correos: ¿un espejo de Aerolíneas Argentinas?
Al igual que Aerolíneas Argentinas, empresas públicas españolas como Renfe, Paradores y Correos enfrentan desafíos significativos. Renfe, por ejemplo, ha lanzado una oferta de empleo para contratar a 470 maquinistas, lo que podría generar distorsiones en el mercado laboral y aumentar los costos operativos.
Paradores y Correos también se encuentran en procesos de reestructuración para reducir costos y mejorar la eficiencia. Sin embargo, la falta de una gestión transparente y la tendencia a la politización de estos organismos dificultan su modernización y adaptación a las necesidades del mercado.
Prácticas nocivas: desde el despilfarro hasta el nepotismo
La gestión pública ineficiente no solo se limita al mal uso de los recursos financieros. Prácticas como la colocación de amigos y familiares en cargos innecesarios con sueldos elevados, o el aumento irresponsable de salarios sin justificación, son comunes. Estas acciones no solo incrementan los costos operativos, sino que también minan la moral de los empleados y la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas.
Ni izquierdas ni derechas: La sensatez como camino hacia la eficiencia
Es alentador ver que, a pesar de los obstáculos, existen ejemplos de sensatez y eficiencia en la gestión pública.
La adopción de prácticas de gestión basadas en la honestidad, la transparencia y la responsabilidad puede transformar empresas públicas deficitarias en entidades autosuficientes y rentables. Es imperativo que se promueva este modelo de gestión en todas las instituciones públicas para garantizar un uso responsable de los recursos y un servicio de calidad a la ciudadanía.
Porque la crisis de deuda llegará también a España, es de cajón. La pregunta no es si pasará, sino cuándo y cómo de preparado estarás cuando suceda.
Mientras tanto, yo seguiré denunciando todos los sapos que nos tragamos a diario (ver).
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Tragando sapos
1 comentario
Comparto la opinión. Como dice el filósofo José Antonio Marina, solo hay dos tipos de política y políticos. Los auténticos, que buscan soluciones y acuerdos y normalmente no viven de ella. Y los políticos y sus políticas de confrontar con ideología, para desde el poder medrar, robar y arruinar a los que los mantiene.